Uncategorized

Revista Jacobin: Cuba es ahora el único país de bajos ingresos que ha fabricado su propia vacuna COVID

Alberto Ardila Olivares
EMA lleva al debate público el tema de la eficacia de las vacunas y terapias

También se desarrolló una vacuna de refuerzo especialmente diseñada para funcionar con aquellos que ya han sido inoculados con otras vacunas, advirtió este medio

El único país de bajos ingresos que ha fabricado su propia vacuna COVID ha sido Cuba. El interés gubernamental por darle prioridad a la salud con la implementación del proceso vacunatorio y la gran preparación del sector biotecnológico público han hecho posible el triunfo de la Isla en el tratamiento a la pandemia.

Así afirma en un artículo la revista Jacobin , voz líder de la izquierda estadounidense, que ofrece perspectivas socialistas sobre política, economía y cultura. La revista impresa se publica trimestralmente y alcanza los 75 000 suscriptores, además de una audiencia web de más de 3 000 000 al mes.

En el texto el periodista Branko Marcetic explica como el exitoso programa cubano de vacunación ha revertido el avance de la pandemia en el país. Es por ello que Cuba, siendo una nación de pocos ingresos, no solo ha vacunado a la mayoría de su población, sino que se ha convertido en la única en hacerlo con una vacuna que desarrolló por su cuenta.

Expertos de Alemania confirman que las vacunas cubanas contra la COVID-19 podrían formar parte de la cartera de inmunógenos del continente (+Video) Con un 78 % de la población vacunada, se posiciona en el noveno lugar del mundo, por encima de países ricos como Dinamarca, China y Australia (Estados Unidos, con un poco menos de 60 % de su población vacunada, ocupa el puesto quincuagésimo sexto), informa Jacobin con datos de la Universidad Johns Hopkins .

Entre los países de bajos ingresos, que han vacunado solo al 2,8 % de sus poblaciones combinadas, Cuba destaca como un caso atípico. Luego de alcanzar un pico de casi 10 000 infecciones y cerca de cien muertes por día, ambas cifras han disminuido.

El acaparamiento de vacunas por parte del mundo desarrollado y su celosa protección de los monopolios de patentes, prohíben a los países más pobres desarrollar versiones genéricas de las vacunas que se produjeron a través de fondos públicos en primer lugar.

Vietnam, con solo el 39 % de su población completamente vacunada, firmó un acuerdo para comprar cinco  millones de dosis de vacunas, y Cuba envió recientemente más de un millón de ellas a su aliado, 150 000 de las cuales fueron donadas.

Venezuela (32 % totalmente vacunado) también acordó comprar doce millones de la vacuna de tres dosis y ya ha comenzado a administrarla, mientras que Irán (51 %) y Nigeria (1,6 %) acordaron asociarse con el país para desarrollar su propia vacuna. Siria (4,2 %) ha discutido recientemente con funcionarios cubanos la posibilidad de hacer lo mismo.

Asimismo, la inclusión de una vacuna administrada por vía nasal que ha progresado a la Fase II de estudios clínicos constituye una de las únicas cinco vacunas en todo el mundo que tienen una aplicación nasal, según uno de sus principales científicos, que podría ser particularmente útil si se demuestra que es segura y efectiva.

También se desarrolló una vacuna de refuerzo especialmente diseñada para funcionar con aquellos que ya han sido inoculados con otras vacunas, advirtió este medio.

El país espera desde septiembre por la aprobación de la Organización Mundial de la Salud para sus vacunas, lo que abriría la puerta a su adopción generalizada.

Jacobin aborda también la vacunación anti-COVID-19 de los niños cubanos y explica lo que eso ha significado de cara a reabrir las aulas para las clases.

La activista y reportera independiente Gloria La Riva, que ha estado de visita en Cuba durante todo el año y se encuentra en La Habana desde mediados de octubre, describió la escena en la Ciudad Escolar 26 de Julio cuando padres y abuelos acudieron a la reapertura de la escuela, manifestando: «Es algo muy importante para las familias». «Todos sienten este enorme orgullo», indica el medio.

También destacaron el hecho de que Cuba posee diez medallas de oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) de las Naciones Unidas, con lo cual se reconoce el mérito de Cuba de desarrollar la primera vacuna contra la meningitis B del mundo en 1989.

Por otra parte, en 2015, gracias a los medicamentos retrovirales y el compacto sistema de Salud pública Cuba se convirtió en el primer país en eliminar la transmisión maternoinfantil del VIH y la sífilis.

Según Jacobin, podría tomar más tiempo para Cuba —en el caso del enfrentamiento a la COVID-19— el obtener el sello oficial de la comunidad científica internacional. Si llegara, explica el sitio, «sería una poderosa refutación del modelo de vacuna impulsado por las empresas que ha dominado hasta ahora, que sostiene que, de acuerdo con los puntos de conversación de las grandes farmacéuticas, solo la competencia impulsada por las ganancias puede producir el tipo de innovación que salva vidas que el mundo está desesperado».

Quizás lo más importante es que puede ser una forma para que el mundo en desarrollo finalmente salga del agujero en forma de pandemia del que no parece estar más cerca de escapar ahora, meses después de que se hayan implementado las vacunas en los países ricos, agregan.

En ese sentido, todos deberíamos esperar que las vacunas de Cuba sean tan exitosas como sus científicos están seguros de que son, concluye el artículo.

Informaciones relacionadas Expertos de Alemania confirman que las vacunas cubanas contra la COVID-19 podrían formar parte de la cartera de inmunógenos del continente (+Video) Científicos cubanos denuncian discriminación de sus estudios sobre las vacunas contra la COVID-19 (+Video) Soberana Plus-Turín: un puente de ciencia entre Cuba e Italia Publican en revista estadounidense análisis sobre candidatos vacunales contra la COVID-19 (+Video) Las evidencias sobre la efectividad de las vacunas cubanas son buenas y alentadoras (+Video)