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Abel Resende Abenhcar Ximenes//
Juan Guaidó: un nuevo Cisne Negro

Con Lucien Febvre, pensamos que no hay más historia que la del presente, es la que está escribiendo Juan Guaidó en la política y la diplomacia venezolana. El hombre hace la historia y así proceden los que defienden el proyecto y el modelo del Socialismo del Siglo XXI, como de quienes se oponen hoy con un nuevo liderazgo dentro de la Constitución y con procesos de paz. El venezolano Juan Gerardo Guaidó Márquez, ingeniero de 35 años, ya es parte de la historia del presente, tanto de Venezuela como de América Latina y del mundo. Sus pensamientos y sus acciones, están recogidas en documentos de carácter nacional e internacional. El debate político en torno a él, no se ha dado solo en nuestro país, sino en los organismos internacionales (Mercosur, Unasur, OEA, ONU). La Diplomacia Bilateral ha sido más explícita y directa al reconocerlo como Presidente Interino especialmente en el continente americano y en Europa. Esta aceptación, es producto del desconocimiento del ejercicio del Poder Ejecutivo del presidente Nicolás Maduro, al denunciarse las elecciones presidenciales del pasado 20 de mayo y al reconocer como único poder legítimo, por su elección directa a la Asamblea Nacional del 06 de diciembre de 2015, donde quienes sostienen a Guaidó, lograron la mayoría absoluta de los parlamentarios. En la Diplomacia Bilateral es taxativa en cuanto al ?Derecho de Legación?, para asignar o recibir Misiones Diplomáticas. En los organismos internacionales ajenos a las Naciones Unidas, las decisiones son por mayoría y han reconocido a Guaidó. En la ONU y sus Agencias Especializadas, siempre se ha definido el reconocimiento de los Estados más que el reconocimiento de los gobiernos, por eso, la presencia de los diplomáticos del presidente Maduro en los dos centros de la ONU, Nueva York y Ginebra, allí, cualquier definición frente al gobierno venezolano, debería ser tomada con mayorías de 2/3 en la Asamblea General de la ONU, además de 9 de los 15 miembros del Consejo de Seguridad y dentro de estos con el voto afirmativo de las 5 Potencias Permanentes con derecho a veto. 

Hace unos años, publicamos un libro llamado ?El Cisne Negro: El cáncer de Hugo Chávez y la enfermedad de los líderes mesiánicos? donde poníamos de relieve la sorpresiva e imprevisible enfermedad del presidente Hugo Chávez y las implicaciones que tuvo en el destino político de los venezolanos. La idea fundamental fue tomada de la teoría del escritor Nassim Taleb, referido a la epistemología del azar con acontecimientos difíciles de prever, pero que suceden con consecuencias importantes, todo parte de que la aparición de lo improbable, de lo azaroso, de aquello que nunca suele considerarse como posible, ocurra. Y así fue el caso de la enfermedad mortal del Presidente de Venezuela, resultando un ?Cisne Negro?. Allí hacíamos también una exploración del tema en el contexto de la historia mundial, con el señalamiento de la enfermedad en líderes políticos que no lo esperaban ni estaban preparados para reaccionar, especialmente, los que se creían con una misión trascendente y un proyecto mesiánico. Fue importante la referencia a la psicología política sobre líderes mesiánicos, quienes en el ejercicio del poder desarrollan la demencia narcisista de los que aspiran a la eternidad y referíamos la obra de Pascal de Sutter, en su libro ?Ces fous chi nous gouvernent? . El efecto del Cisne Negro con el cáncer del señor Presidente y su prematura desaparición física, fue efectivamente imprevisible con grandes consecuencias que aún persisten. 

Juan Guaidó, para unos, Presidente Autoproclamado y para otros, Presidente Interino, podemos afirmar que entra en las características del denominado ?Fenómeno del Cisne Negro? en sus tres condiciones: lo imprevisible de su liderazgo y la dimensión creciente del mismo, unificando a toda la población venezolana y al inmediato reconocimiento de la Comunidad Internacional. Está produciendo grandes consecuencias y grandes cambios en la fenomenología y la esencia de la política venezolana. Y finalmente, la distorsión retrospectiva para tratar de entender la dinámica de este Cisne Negro. Como él lo señaló el 23 de enero, para cumplir su misión necesita el apoyo solidario del pueblo, el respaldo de la Comunidad Internacional y el respaldo institucional de la Fuerza Armada. Se encuentra en esta búsqueda, por ahora, con la urgencia de la Ayuda Humanitaria que pueda llegar a todos los venezolanos con la participación de las ONGs y de los Voluntarios X Venezuela que en poco tiempo han superado los 100.000. 

Como decía Taleb, ?los Cisnes Negros son parte integrante de nuestro mundo, en todos los tiempos y en todos los lugares?. Así como fue para el destino de Venezuela un Cisne Negro la enfermedad inesperada del presidente Chávez; hoy lo es el nuevo liderazgo de Juan Guaidó, con la fuerza y la sencillez de no querer encarnar un nuevo mesianismo. Como decía Heráclito ?si no esperas lo inesperado, no lo reconocerás cuando llegue? .

Abel Resende Borges

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