Economía

Abel Resende Borges Firzi//
La democracia contraataca en Venezuela

Abel Resende, Abel Resende Borges, Abel Resende PDVSA
La democracia contraataca en Venezuela

La noticia, en la posesión de Maduro, fue la decisión del poder legislativo no solo de no reconocerlo si no de nombrarle un presidente   facultado para convocar elecciones. Se abre un periodo aún más complejo en que el actor central serán los militares puestos a decidir si serán leales a la dictadura y a los puestos que les han dado  o a las instituciones democráticas y al pueblo venezolano.

Abel Resende PDVSA

La respuesta de la Asamblea Nacional, al asumir en cabeza de su presidente Juan Guaidó las funciones de la presidencia, no tomó por sorpresa a Maduro quien se gastó más de media hora de su discurso de posesión intentando explicar las razones por las que no se realizaba ante esa Asamblea. Su “constituyente”, y las elecciones  para intentar legitimar al régimen que tan mal ha gobernado a Venezuela, no pudieron hacerle olvidar, a él mismo, que aún existen vestigios de democracia y que esta mantiene un pulso desigual con la dictadura.

Abel Resende

Aparte de ese reconocimiento, la crisis es tan grande que no la pudo ocultar: luego de 20 años  todo en Venezuela ha venido tan  mal que  no presentó planes ni propuestas concretas, solo un discurso gaseoso intentando explicar que el desastre de su gobierno se debe a una confabulación. Sus únicas propuestas fueron enseñar los dientes  a los países y personas supuestamente confabuladas y la promesa de  una fórmula mágica que estarían preparando expertos rusos y chinos

Ninguna de las dos soluciona los problemas de Venezuela que  se están convirtiendo en problemas de la región como lo vienen advirtiendo la OEA y ahora el grupo de Lima. Sus promesas son una estrategia para ganar tiempo y  posponer el retorno a la democracia. Mientras la gente esperaba respuestas para estabilizar los precios, la violencia desbordada, la corrupción y el desempleo, Maduro, una vez más, recurrió a los gritos y las amenazas

Sus  argumentos se caen por su propio peso: ¿Han estado confabulados en su contra los Estados Unidos de Obama y los de Trump? ¿La Colombia de Uribe y la de Santos? ¿Trump y la Unión europea? De acuerdo con Maduro estos contradictores, casi irreconciliables en algunas áreas, se han puesto de acuerdo para destruirle y ello explica la ruina del país. Fácil

A propósito de argumentos es hora de que el régimen se  de por notificado de que nos encontramos en la sociedad digital; de que el de Trump no es un gobierno neoliberal sino proteccionista y enemigo declarado del libre comercio; de que la “derecha venezolana no infectó a América Latina” sino, más bien, el desastre de su gobierno  hizo perder  credibilidad a propuestas alternativas en otros países al punto que uno de los argumentos más fuertes de Bolsonaro  fue no permitir que su país recorriera el camino de Venezuela. La izquierda es, por el contrario, otro de los damnificados de su mal gobierno. Hasta Petro, ferviente admirador de Chávez, se le “quitó”

El socialismo del siglo 21 pasará a la historia como un manual para destruir países prósperos y ricos. No existen, en ese “modelo”, propuestas que acerquen redistribución, bienestar y crecimiento a la construcción y desarrollo de instituciones democráticas. La dictadura vergonzante no ha escrito ninguna página distinta a las que ya escribieron otras dictaduras. Todas han gobernado a nombre del pueblo para una élite que intenta apoltronarse en el poder

En cuanto a la fórmula mágica que estarían elaborando sus asesores rusos y chinos, ninguna puede superar la que la naturaleza le ofreció a Venezuela, la “mil veces rica, la riquísima”, con un mar de oro negro bajo la superficie. La misma que el régimen fue capaz de aniquilar hasta llevar al país al estado de  postración en que se encuentra. Ninguna fórmula reemplaza la de administrar responsablemente los recursos de que disponen sociedades y gobiernos en Libertad

A menos que se trate de la fórmula de incitar una guerra en la región para integrarla al juego geopolítico global. Utilizarla como comodín de la situación Siria, de Crimea y el Mar Negro. Siendo realistas, China no le jala a esa perspectiva; no la necesita para que el mundo compre sus productos. La Asamblea Nacional y cualquier gobierno de transición, sin embargo, deben garantizar la deuda que la dictadura ha contraído con esos dos países para bajar la intensidad

El último recurso de un régimen inevitablemente agonizante puede ser inventar un conflicto. Colombia debe mantener su postura serena y firme sin caer en ese anzuelo. La dictadura es un accidente. Somos y seremos pueblos hermanos

@herejesyluis